Cubre las decisiones de arquitectura que separan una API funcional de una plataforma: cuándo elegir REST o GraphQL, gestionar contratos con retrocompatibilidad, exponer webhooks con reintentos y firmas, orquestar acceso tras un API gateway, definir monitoreo con SLAs, aplicar rate limiting y quotas por consumidor, y asegurar el acceso con API keys u OAuth2.